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Sí, quiero

Como si de una novia indecisa se tratase, Irlanda dio su "sí, quiero" a la constitución europea o al tratado de Lisboa según se mire. A la segunda fue la vencida. Y es que, con el sí de Irlanda, la UE recibe un nuevo impulso para continuar creciendo.
La Constitución Europea dio sus primeros pasos hace ya más de cinco años. Tras su ratificación en el mes de junio de 2004 en Roma, algunos países, como Francia, España u Holanda lo sometieron a referendo. El resultado fue dispar. Después de la aprobación en nuestro país, a pesar de una bajísima participación, vinieron los nones de galos (posteriormente Sarkozy lo sometería a vía parlamentaria y lo aprobó) y neerlandeses. Estos resultados, abrieron una fuerte crisis institucional en la UE que se vio aumentada tras el sonoro resultado de los primeros comicios en Eire, en los que el "NO" volvió a imponerse.
Para superar este momento de incertidumbre, los representantes de los países miembros se reunieron en Lisboa para buscar una salida. Así, crearon un nuevo tratado - el tratado de Lisboa- que sustituiría al anterior. A pesar de que el texto fue objeto de revisión, podría decirse que es el mismo perro con distinto collar.
Entonces ¿por qué Irlanda ha dicho ahora que sí?
Irlanda es un país un tanto especial. Posee un sentimiento nacional muy fuerte y en un primer momento, muchas voces lo tomaron como un intento de otorgar una mayor soberanía a la UE en detrimento de su propio país. Elemento que no es del todo cierto ya que, pese a que los sucesivos tratados otorgan cada vez mayores competencias a la UE, los países miembros continuarán siendo en gran  parte tan autónomos como hasta ahora. Además se temía un incremento del peso específico de los "grandes países" como Alemania o Francia a la hora de tomar decisiones -nos guste o no, esa "influencia" existe y seguirá existiendo.
Sin embargo, el tema que más ha contribuído a la victoria del sí en esta ocasión ha sido la economía. Cómo no. La pela es la pela. Y es que, Irlanda es uno de los países de la UE que, a raíz de su ingreso, sostuvo un crecimiento más espectacular. Tanto fue así, que consiguió tener uno de los mayores ratios de PIB per cápita del mundo. 
Pero todo esto fue antes del batacazo de la crisis mundial. Cuando los irlandeses han visto que, hoy por hoy es complicado llegar a cualquier parte si no es en buena compañía, han decidido decir Diego donde dijeron digo. La unión hace la fuerza y más si es en tiempos de crisis, en los que remar de la mano de la UE parece una buena receta para salir adelante con éxito.
Así vemos como las circunstancias, la economía y la información pueden ser claves para la resolución de unas elecciones. Ya lo decía aquel: "It's the economy, stupid". Y la UE, no lo neguemos, es un buen partido.
Ahora queda la aprobación de Polonia y la República Checa, donde algunos senadores han presentado un recurso en contra del documento. El  presidente checo asegura que darán el visto bueno al tratado, pero todo a su debido tiempo. Veremos.

Al igual que la semana pasada, os dejo un excelente grafico, también de El mundo, sobre el tratado de Lisboa.  

3 comentarios:

rrrrr dijo...

Seguramente sí, la economía haya sido el motivo por el que ahora han dicho "Diego".

Lo que no creo es que los referendos donde se dijo que no en varios países sumieran a la UE en una crisis, por mucho que se haya dicho esto. Ha sido muy fácil: ¿Que dicen que no en las urnas? Lo paso por el parlamento (Francia). ¿Que me dicen que no una vez? Les pregunto si están seguros y me curro más mi forma de convencerlos (Irlanda). Los políticos de Europa han salido reforzados y seguros de sí mismos de toda esta historia.

Lo triste de la movida es que el no irlandés se trató como un problema que había que resolver, no como la voluntad de un país que había que respetar. Pero es que lo insultante es que quienes se opusieron a la Constitución y a Lisboa han sido tachados sistemáticamente de ultranacionalistas. O sea, que el truco para modificar lo que les dé la gana en la UE es llamar ultranacionalistas a los opositores. Somos muchos los que decimos que Europa sí, pero no así, y que no somos nacionalistas.

La verdad es que bastante nacionalistas sí que son en Irlanda, así que no voy a decir que el nacionalismo no fuera el motivo del no irlandés.

¡Un abrazo!

Apuntesdederecho dijo...

¿¡Qué añadir tras lo dicho por Txangurro!? En realidad lo del "Sí" generalizado es cuestión de tiempo, la unión hace la fuerza y remar entre los 22 o 23 (no recuerdo ahora exactamente) Estados parte del Tratado de Lisboa es más sencillo que ir a contracorriente. Al final todos entramos por el aro; y si no ¡que se lo digan a Islandia!

J. Pedro Marfil dijo...

Gracias por vuestros comentarios. Creo que es muy interesante el punto de vista que exponeis sobre el respeto a la voluntad de un país, pero también creo que las primeras elecciones Irlandesas fueron un ejemplo de que los políticos no siempre informan a sus ciudadanos de forma completa.
Gracias de nuevo a todos.