Pobres e incoherentes carteles de campaña

Fernando Herrero, presidente de la academia de publicidad, comentaba en El Objetivo que no entendía la sonrisa en los carteles electorales. '¿De qué se ríen?', decía. Y no le faltaba razón, pero me gustaría ir un poco más allá. 
Una campaña más y ya se pierde la cuenta, la cartelería de los partidos pierden una nueva ocasión para innovar un poquito. En estas elecciones europeas, como mucho, el Partido Popular ha procurado, no se sabe bien por qué, camuflar a su candidato aplicando a tu imagen azul por doquier y un ligero halo tras él. Quizá el resultado sea un poco 'pop'. Pero todo sigue siendo muy artificial y uno acaba dudando de si detrás de algún cartel haya realmente alguna estrategia o estén hechos al tuntún, porque lo cierto es que no parecen demasiado coherentes. Veamos por qué. 
Los carteles se empeñan en mostrar al candidato ¿para qué? Si nadie los conociese, sería una buena idea. Sin embargo, paradógicamente, los candidatos de PP y PSOE son los más conocidos y ambos recurren a su propia imagen en las vallas. Sin embargo si se dan cuenta, en los spots tanto de radio como de televisión, no se ve al candidato.
Además del conocimiento las imágenes no parecen responder a una estrategia ¿Por qué? Porque los populares prescinden de Cañete siendo uno de los ministros mejor valorados del gobierno y en su lugar tira de marca (si no quisiesen ocultarlo no lo habrían 'camuflado' en azul). Mientras, los socialistas tiran de un primer plano de Valenciano. Probablemente con la sonrisa más forzada de los últimos tiempos haciendo de su rostro algo casi caricaturesco. Si por algo se ha caracterizado la líder del PSOE es por su capacidad de trabajo por y para el partido, no por su simpatía tras años dando cera a los populares
No es la primera vez que hablamos de este tema. Hay otra manera de hacer cartelería más allá de primeros planos y grandes logotipos. Creo que un ejemplo muy bueno fue precisamente el de la campaña del PSC en las generales de 2011. Una campaña en la que no se muestra al candidato a la presidencia, como se suele hacer - porque el candidato real era Rubalcaba - sino al rostro visible del PSC, Carme Chacón. La protagonista de los carteles no se muestra mirando a cámara, sino trabajando en diferentes contextos, en una reunión, con la gente o durante un mitin. Tres situaciones cotidianas de trabajo para la candidata. Otra novedad, ya que normalmente con una foto y un logo, la mayoria de los partidos hace sus carteles y listo. Sin embargo el PSC empleó tres diferentes. La imagen está cuidada -en blanco y negro - y todas mostraban sintonía. Además se combinaba con carteles en rojo con mensajes contundentes llamados a movilizar al electorado socialista. Todo esto indica ser el resultado de un trabajo meticuloso y coherente. Algo que, por desgracia, parece que calló en el olvido. No sabremos si por el resultado de aquellas elecciones, desidia u otras causas.
Respecto a los otros partidos, el empleo de sus candidatos es lógico. Gozan de menor conocimiento y tienen que darles visibilidad. Vidal-Quadras aparece en mangas de camisa y los candidatos del resto de los partidos (IU y UPyD) muestran imágenes bastante estandarizadas también.
Así que habrá que esperar hasta las próximas elecciones a ver si alguien innova un poco o trata de aplicar algo de estrategia a su carteles electorales. 

1 comentario:

Jean Cité dijo...

La gran duda: ¿por qué sale un candidato? Quiero decir, ¿acaso elegimos al presidente o algo así? Si se vota una lista cerrada y bloqueada, y están en juego 54 escaños en el Parlamento Europeo... ¿Por qué un primer plano de un solo candidato?

¿Es por personalizar la campaña? ¿Es por aprovechar la empatía de esa «sonrisa» de la que hablas? ¿Es por engañar al despreocupado, al que no conoce el sistema? ¿Es por convertir la campaña en una pugna entre dos?

Y eso, ¿es lícito?